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t-39

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	<moduletitle>Cirugia Bucal / Tema 39.Planificación y Diagnostico en Implantología</moduletitle>
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	<organisation>Universidad de Sevilla</organisation>
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	<date>No Date metadata</date>
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	<creator>Creado por Course Genie, licenciado a Universidad de Sevilla.</creator>
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<pagetitle><b>Introducción Histórica</b></pagetitle>
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<para/>

<para/>

<para/>

<para  align="left">El hecho de que la pérdida dentaria sea la mutilación más frecuente en la especie humana justifica que desde la antigüedad el hombre haya tratado de reponer los dientes perdidos con las sustancias naturales y sintéticas de que disponía.</para>
<para  align="left">	</para>
<para  align="left">La idea de crear un sustituto de la raíz de los dientes que se incluyera en el espesor del maxilar y a su vez soportara una prótesis dentaria ha sido, en consecuencia, una ambición histórica en la Odontología sólo alcanzada en el último cuarto de siglo.</para>
<para  align="left">	</para>
<para  align="left">En los inicios de la segunda mitad del siglo XX, en la Universidad de Gotemburgo (Suecia), se trabajaba intensamente en el estudio de la reparación ósea post-traumática. En este contexto, se fabricaron unas cámaras ópticas de titanio que, introducidas en las tibias de los conejos de experimentación, permitirían estudiar "in vivo", la regeneración de los defectos óseos inducidos traumáticamente. Cuando los investigadores intentaron retirar esas cámaras, observaron que se encontraban perfectamente incorporadas al hueso.</para>
<para  align="left">	</para>
<para  align="left">A partir de 1965, Branemark, aplicó estos descubrimientos a la rehabilitación protésica de maxilares completamente edéntulos demostrando que se podría lograr una osteointegración de forma científica y racional de un sustituto de las raíces dentarias. Se trataba de un revolucionario sistema de implantes endoóseos de titanio sujeto a un rígido protocolo clínico de actuación.</para>
<para/>

<para  align="left">Posteriormente, vieron la luz los primeros estudios clínicos longitudinales con 10 y 15 años de seguimiento que evidenciaron un importante porcentaje de éxitos en el tratamiento de maxilares totalmente edéntulos con ese tipo de implantes osteointegrados, en torno al 90%.</para>
<para/>

<para  align="left">Desde entonces, la comunidad científica ha tenido acceso a otros sistemas de implantes tan variados en su número como en su diseño, estructura y metodología. El denominador común de todos ellos es el acceso a la Osteointegración mediante la colocación endoósea del implante y su acreditación clínica ha venido de la mano de conseguir igualar las tasas de éxito publicadas con el "sistema Branemark" en los estudios longitudinales.</para>
<para/>

</newpage>

<newpage>
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<pagetitle><b>Concepto de Osteointegración</b></pagetitle>
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<section/>
<para/>

<para/>

<para/>

<para  align="left">En 1985 Branemark definió la Osteointegración, como "una conexión directa estructural y funcional entre el hueso vivo y la superficie de un implante sometido a carga funcional".</para>
<para/>

<para  align="left">Sin embargo con el paso de los años se ha ido relativizando el dogma rígido de la osteointegración, de forma que en el momento presente, se someten a debate algunos de sus postulados básicos como la necesidad de respetar un periodo de reposo y aislamiento de las fijaciones para conseguir la Osteointegración.</para>
<para/>

<para  align="left">Para cumplir su objetivo rehabilitador, los implantes dentales deben lograr con éxito su incorporación biológica a dos ecosistemas claramente diferentes: uno intraóseo (aséptico),  y otro extraóseo (séptico y sujeto a todas las contingencias que acontecen en la cavidad bucal). En términos clínicos, podemos decir que los implantes dentales deben superar con éxito las dos siguientes exigencias biológicas:</para>
<para/>


<list type="2" level="1" start="1">
	<item level="1">La colonización del implante por gérmenes bucales y las potenciales infecciones desarrolladas en torno al mismo.</item>
	<item level="1">Soportar y transmitir las fuerzas masticatorias sin inducir reabsorción ósea inflamatoria ni proliferación fibrosa sustitutiva en el hueso circundante.</item>
</list>

<para/>

<para  align="left">Sin embargo, la Osteointegración en los términos formulados por Branemark, ha sido conceptualmente sometida a debate. La posibilidad de una retención fibro-osea (basada en interposición de tejido conjuntivo rico en fibras de colágeno), ha creado controversias con el criterio estricto de Osteointegración. Pero además, Meffert definió la retención estable y predecible del implante en el hueso con el término de "Biointegración". Por tanto, todo esto nos llevaría a pensar en la posibilidad de dos formas de  anclaje de los implantes: mecánica y bioactiva.</para>
<para/>

<para  align="left">La <u>retención mecánica</u> se lograría en implantes de superficie metálica (como el titanio) y se establece en base a la morfología de esta superficie (irregular, con ranuras, agujeros, etc); Así el concepto de "Osteointegración" de Branemark sería un exponente de retención mecánica.</para>
<para/>

<para  align="left">La <u>retención biológica</u>  requeriría la presencia de materiales bioactivos en la superficie periférica del implante, responsable de una interacción química con el hueso, de forma parecida a como se anquilosa un diente natural. Su mejor exponente son los implantes recubiertos de hidroxiapatita.</para>
<para/>

<para  align="left">La colocación endoósea del implante requiere la perforación del maxilar en el que se aloja. Por ello, y como condición previa indispensable, el tejido óseo debe responder positivamente a la ostectomía y cicatrizar de forma adecuada. Para ello es imprescindible el control de la temperatura del hueso durante su perforación, lo que requiere bajas velocidades en el dispositivo de rotación, brocas bien afiladas en buen estado y abundante refrigeración mediante irrigación.</para>
<para/>

<para  align="left">El emplazamiento del implante requiere la disposición previa de un lecho receptor para el mismo en el hueso maxilar. El estudio de las características del hueso disponible, tanto en sus propiedades volumétricas como en su calidad, es crítico en la planificación del tratamiento con implantes. Así podríamos resumir las fases de la cicatrización osea:</para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="1">
	<item level="1">Preparación del lecho por medio de fresas con aumento progresivo del diámetro, con generación mínima de calor (&#60;47ºC) por medio de abundante refrigeración. Inserción del implante con inmovilidad inmediata inicia</item>
</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="2">
	<item level="1">Formación del coágulo inicial, seguida de respuesta inflamatoria con proliferación y diferenciación de numerosos fagocitos y células mesenquimatosas no diferenciadas provenientes del periostio adyacente.</item>
</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="3">
	<item level="1">Tras la inserción del implante una delgada capa de hueso (0,5 mm) sufre necrosis a consecuencia del proceso, que el organismo debe restituir a medida que procede la osteointegración</item>
</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="4">
	<item level="1">Las células osteoblásticas recién diferenciadas procedentes del periostio adyacente sintetizan una matriz de hueso poroso que proporciona un primer contacto óseo con la superficie de óxido</item>
</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="5">
	<item level="1">Comienza una fase de remodelación en la cual las células osteoblásticas derivadas de la hematopoyesis forman conos cortantes que eliminarán la matriz porosa establecida (40 µm/día).</item>
</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="6">
	<item level="1">Después un frente osteogénico de diferenciación ósea laminar en el que osteoblastos recién diferenciados depositan un sistema de hueso haversiano maduro </item>
</list>

<para/>

</newpage>

<newpage>
<para/>

<pagetitle><b>Tipo de implantes y superficies</b></pagetitle>
<para/>

<section/>
<para/>

<para/>

<para/>

<para  align="left">Contiene:</para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="1">
	<item level="1">Superficie</item>
	<item level="1">Forma de los implantes</item>
</list>

<para/>

</newpage>

<newpage>
<para/>

<pagetitle><b>Superficie.-</b></pagetitle>
<para/>

<para/>

<para/>

<para  align="left">Atendiendo a su morfología, las superficies de los implantes pueden clasificarse en:</para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="1">
	<item level="1">Superficies Lisas.</item>
</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="2">
	<item level="1">Superficies Rugosas: la superficies rugosas, según la naturaleza de la rugosidad, pueden clasificarse a su vez en:</item>
</list>

<para/>


<list type="3" level="1" start="1">
	<list type="3" level="2" start="1">
		<item level="2">Superficies de adición.</item>
		<item level="2">Superficies de sustracción.</item>
</list>


</list>

<para  align="center"><image alt="" width="156" height="336" class="normal">pic001.gif</image></para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="3">
	<item level="1">Superficies modificadas.</item>
</list>

<para/>

<para  align="left">Explicación de las distintas superficies:</para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="1">
	<item level="1">Superficies Lisas</item>
</list>

<para/>

<para  align="left">La superficie de titanio pulido, en implantes maquinados con forma de tornillo, ha sido la primera que se utilizó tanto con fines experimentales, dando lugar al concepto de osteointegración, como en la práctica clínica. Son implantes de aspecto metálico, brillante, realizados a partir de titanio comercialmente puro. Microscópicamente la superficie es lisa, aunque puede representar pequeñas irregularidades, pero no se beneficia de las propiedades que aporta la rugosidad diseñada específicamente para mejorar la relación con el hueso vecino. En la actualidad, su uso se limita prácticamente a implantes que combinan superficie pulida, que corresponde con la parte más cervical de la porción endoósea, con la superficie rugosa en el resto.</para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="2">
	<item level="1">Superficies Rugosas</item>
</list>

<para/>

<para  align="left">Son aquellas que, con independencia de la morfología del implante, presentan una irregularidad microscópica más o menos uniforme. Existe evidencia en la literatura que demuestra que las superficies rugosas no sólo aumentan la superficie real que el implante ofrece al hueso vecino, sino que favorecen una osteointegración más rápida, con un mayor porcentaje de contacto hueso-implante, y resultan en una unión más resistente a la ruptura por torsión o torque.</para>
<para/>

<para  align="left">Cuando la rugosidad del implante se consigue añadiendo partículas a un núcleo de titanio, hablamos de superficies rugosas por adición. Cuando, por el contrario, la rugosidad se consigue creando oquedades mediante métodos físicos o químicos, eliminando parte del núcleo del implante, hablamos de rugosidad por sustracción.</para>
<para/>


<list type="4" level="1" start="3">
	<item level="1">Superficies modificadas</item>
</list>

<para/>

<para  align="left">El tratamiento de la superficie no consiste en la adición o sustracción del metal, sino en el acondicionamiento a nivel ultraestructural, preservando las características y la estructura macroscópica del material de base. Ejemplos de este acondicionamiento son la implantación iónica, el tratamiento con láser y la corriente electro-térmica. Estas superficies se encuentran aún en fase experimental, pero los resultados iniciales parecen mostrar una mayor relación de contacto hueso-implante y una unión más estable respecto a superficies no modificadas, especialmente en zonas de pobre densidad ósea, donde mejorar la osteointegración es particularmente interesante.</para>
<para/>

<para  align="center"><image alt="" width="552" height="303" class="normal">pic002.gif</image></para>
<para/>

</newpage>

<newpage>
<para/>

<pagetitle><b>Forma de los implantes</b></pagetitle>
<para/>

<para/>

<para/>

<para  align="left">Las formas de los implantes han evolucionado mucho en los últimos años, mejorando las características biomecánicas de los implantes. Un gran avance fue el desarrollo de las superficie rugosas que aumentaban la superficie de oseointegración; este aumento favorecida la transmisión de las cargas, ya que había más hueso en contacto con el implante.</para>
<para/>

<para  align="left">Implantes huecos frente a implantes macizos: en los implantes huecos, se aumentaba la superficie de osteointegración, ya que la superficie interna y externa entraban en contacto con el hueso. Teóricamente el aumento de superficie favorecía la transmisión de fuerzas. El problema era que el grosor del metal era insuficiente, con lo que aumenta el riesgo de fracturas de las implantes por fatiga.</para>
<para/>

<para  align="left">Implantes lisos versus implantes roscados: La presencia de espiras en el implante aumenta su superficie y, como consecuencia, mejora la transmisión de cargas. Las espiras son el elemento encargado de transmitir cargas axiales al hueso circundante.</para>
<para/>

<para  align="left">Implantes cilíndricos frente a implante cónicos: No existe una significativa variabilidad entre unas formas y otras. La forma redonda del ápex de los implantes puede ocasionar un descenso en la magnitud y concentración de fuerzas en la región apical, concentrándose el estrés en sus espiras más coronales.</para>
<para/>

<para  align="left">Longitud y diámetro de los implantes: al aumentar la longitud del implante, se aumenta la superficie de osteointegración, con lo que la transmisión de fuerzas será más favorable. Pero la longitud no provoca un descenso tan llamativo como el aumento del diámetro. El uso de implantes de diámetro ancho, es la alternativa idónea para restaurar prostodónticamente los sectores posteriores, ya que aumenta la estabilidad y tolera mucho mejor las fuerzas masticatorias.</para>
<para/>

<para  align="left">Conexión entre implantes y pilar (conexión externa versus conexión interna): El ejemplo más claro de conexión externa, con las conexiones de junta plana atornillada con hexágono externo. En la conexión interna, las juntas planas se han sustituido por conexiones en las que parte del pilar queda incluido en el cuerpo del implante.</para>
<para/>

</newpage>

<newpage>
<para/>

<pagetitle><b>Indicaciones</b></pagetitle>
<para/>

<section/>
<para/>

<para/>

<para/>

<para  align="left">El fin último de la rehabilitación oral basada en implantes osteointegrados es incrementar la calidad de vida del paciente mediante rehabilitaciones estables a largo plazo. Para conseguir este objetivo debemos tener en cuenta varios factores: el material usado debe ser estructuralmente eficaz, el equipo humano debe estar entrenado en la práctica quirúrgica, y la selección del paciente deber ser cuidadosa ( realizando una correcta anamnesis, fotografías, exploración dental, periodontal y osea, análisis de modelos de estudio, radiografías intraorales, panorámicas y tomografías computerizadas).</para>
<para/>

<para  align="left">Branemark y su equipo, enumeraron las indicaciones generales para el uso de la terapéutica con implantes osteointegrados. Así, los indican en aquellas situaciones clínicas que impiden individual o colectivamente el uso predecible y confortable de una prótesis removible:</para>
<para/>


<list type="2" level="1" start="1">
	<item level="1">Serio compromiso morfológico de las áreas que soportan la dentadura disminuyendo notablemente la retención de ésta.</item>
	<item level="1">Pobre coordinación muscular oral.</item>
	<item level="1">Baja tolerancia de tejidos mucosos.</item>
	<item level="1">Hábitos parafuncionales que inducen a un dolor recurrente y a inestabilidad de la prótesis.</item>
	<item level="1">Expectativas prostodónticas no realistas</item>
	<item level="1">Reflejos de náusea activos o hiperactivos, provocados por una prótesis removible.</item>
	<item level="1">Incapacidad psicológica para llevar una prótesis removible, incluso existiendo la adecuada estabilidad o retención de la dentadura.</item>
	<item level="1">Posibilidad de colocar un número de fijaciones idónea y en buena localización para permitir la realización de una prótesis fija.</item>
	<item level="1">Pérdida dental unitaria para evitar involucrar a los dientes vecinos como pilares.</item>
</list>

<para/>

<para  align="left">Tras estas indicaciones generales, haremos algunas consideraciones particulares,  por ejemplo la edad. En un principio no debe existir ninguna contraindicación absoluta  para el uso de implantes con respecto a la edad. En pacientes de edad avanzada, la colocación de implantes no está contraindicada, aunque si es necesario hacer una valoración singular de las necesidades específicas del paciente anciano. En el otro extremo, el paciente joven en crecimiento no supone una contraindicación absoluta, estando indicado el uso de implantes en pacientes con agenesias, síndromes, en mandíbula podrían colocarse a partir de los 6-7 años, en maxilar superior entre 13-14 años.</para>
<para/>

<para  align="left">Además, según la localización los implantes podrían colocarse en <b>pacientes desdentados totales</b> ( Rehabilitación fija, o removible), <b>pacientes desdentados parciales</b> ( clases I, II, III, IV de Kennedy), <b>agenesias de incisivos laterales</b>, <b>reposiciones unitarias, pacientes periodontales</b> e implantes como <b>anclaje ortodóncico.</b></para>
<para/>

<para/>


<list type="4" level="1" start="1">
	<item level="1">Desdentados parciales</item>
	<list type="3" level="2" start="1">
		<item level="2">Puentes fijos</item>
		<item level="2">Coronas unitarias</item>
		<item level="2">Pacientes periodontales</item>
</list>


</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="2">
	<item level="1">Desdentados totales</item>
	<list type="3" level="2" start="1">
		<item level="2">Sobredentaduras ( implantoretenidas o implantosoportadas).</item>
		<item level="2">Rehabilitaciones fijas híbridas</item>
		<item level="2">Rehabilitaciones fijas con emergencia</item>
</list>


</list>

<para/>


<list type="4" level="1" start="3">
	<item level="1">Anclaje ortodóncico</item>
</list>

<para/>

<para/>






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Copyright 2007, Autores y Colaboradores. Cite/attribute Resource. Pérez, J. L. G., Perez, J. L. G., Lagares, D. T., Calderón, M. G., Romero, D. G., Fernández, L. C., González, E. A. (2008, March 11). t-39. Retrieved February 20, 2020, from ocwus Web site: http://ocwus.us.es/estomatologia/cirugia-bucal/cirugia_bucal/tema-39/t-39.xml. Esta obra se publica bajo una licencia Creative Commons License. Creative Commons License