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Extracción Quirúrgica de Restos Radiculares Volver al contenido principal

Extracción Quirúrgica de Restos Radiculares

Dadas la frecuencia y las características especiales de la extracción quirúrgica de restos radiculares podemos analizar varias situaciones:

1. Raíces fracturadas en el curso de una exodoncia convencional

Ante esta situación caben dos actitudes:

  • Continuar la exodoncia por vía alveolar.
  • Realizar una exodoncia quirúrgica con preparación de un colgajo.

La fractura de un diente en el curso de una extracción es un accidente muy frecuente en la praxis diaria y que casi siempre se debe a un examen clínico y radiográfico inadecuado, es decir, a la indicación de una técnica exodóncica incorrecta.

La fractura suele ser una complicación evitable aunque puede producirse; una vez producida la fractura radicular, se deberá proceder a su extracción. Sólo en casos excepcionales, y para evitar males mayores, podrán dejarse las raíces en el alvéolo. La primera acción a realizar es la limpieza escrupulosa del campo operatorio con el fin de valorar adecuadamente la situación y verificar con el examen del diente extraído qué fragmento está en el interior del alvéolo y qué morfología tiene.

Técnica cerrada por vía alveolar

Si vemos que los restos radiculares tienen un buen acceso por vía alveolar y contamos con una vía de salida adecuada, indicaremos la extracción del resto radicular sin preparar un colgajo. Si tras intentos repetidos vemos que no es posible la exodoncia, pasaremos sin pérdida de tiempo a la extracción quirúrgica con colgajo.

Las raíces de dientes unirradiculares se extraen con el uso del botador recto con punta estrecha y fina que actúa como cuña entre la pared ósea y la raíz a fin de elevarla de su alvéolo y como palanca de primer grado para darle una vía de salida adecuada y lo más fácil posible. En ocasiones, a fin de facilitar la introducción del botador se hace una pequeña ostectomía de la pared lateral del alvéolo, para poder efectuar entonces la acción de palanca con el botado). También puede ser útil la realización de una muesca en la superficie de la raíz dentaria.

Las raíces de dientes multirradiculares suelen quedar separadas, y si no es así, se aconseja hacer su odontosección a fin de facilitar la extracción. Si las raíces habían sido luxadas antes de romperse con la acción de un botador recto o de un botador Winter, se completará la exodoncia con relativa facilidad. Cuando hay varias raíces, se puede facilitar la exodoncia eliminando el tabique óseo interradicular, ya sea con fresa quirúrgica o con el propio botador. Una vez eliminado éste, es posible aplicar la punta del elevador directamente sobre la raíz. También suele ser útil la realización de una ostectomía en una de las paredes del alvéolo con el fin de crear un espacio donde introducir la punta del botador

Técnica abierta a colgajo

Cuando fracasan los procedimientos anteriores o intuimos un grado de dificultad importante por tener mala visibilidad del resto radicular (por ser un fragmento con mal acceso, por cercanía a estructuras anatómicas delicadas, etc.), optaremos por la exodoncia quirúrgica o técnica abierta.

La preparación de un colgajo, y la realización de una ostectomía normalmente en la zona vestibular, facilitan su extracción y la hacen más rápida, atraumática y con un mejor postoperatorio que intentos prolongados y agresivos con la técnica cerrada (a través del alvéolo).

Según el diente de que se trate, diseñaremos la incisión que dé un campo operatorio adecuado. Una vez levantado el colgajo mucoperióstico, se realiza la ostectomía suficiente (casi siempre de la cortical ósea vestibular) hasta exponer los restos radiculares. De esta forma, tendremos la visión directa de las raíces y podremos actuar directamente con los botadores o, en caso necesario, haremos una osteotomía entre la raíz y el alvéolo, una muesca en la raíz, una odontosección, etc.

2. Raíces antiguas incluidas en el hueso maxilar

Podemos encontrarnos ante dos posibilidades:

  • Inclusión submucosa.
  • Inclusión intraósea.

Raíces antiguas en inclusión submucosa

Las raíces que se encuentran en inclusión submucosa no tienen una cobertura ósea y, por tanto, están solamente tapadas por la encía o la mucosa. En estos casos bastará con una simple incisión y un mínimo despegamiento mucoperióstico para acceder bien a ellas, momento en el cual podremos aplicar el botador o el fórceps en bayoneta. Si es preciso se efectúa ostectomía alrededor de la raíz, para obtener así una mayor superficie de presa para el fórceps o para la aplicación de la punta del elevador. También podemos realizar odontosección si es preciso.

Raíces antiguas en inclusión intraósea

Cuando las raíces están alojadas dentro del hueso será precisa la realización de la técnica completa de la exodoncia quirúrgica.

Tras realizar la incisión adecuada, levantaremos un colgajo mucoperióstico amplio y procederemos a la ostectomía precisa hasta obtener una buena visión de la raíz y una vía de salida suficiente.

Puede ser necesario efectuar técnicas de odontosección si nos encontramos con que la eliminación del resto radicular exigiría un exceso de osteotomía o por constatar la presencia de curvaturas radiculares u otras anomalías.

Una vez completada la exodoncia, se realizan las maniobras de reparación del lecho quirúrgico, y se repone y sutura el colgajo.

En la mayor parte de los casos no hay problemas para localizar las raíces, siempre que se haga un cuidadoso examen clínico y radiográfico preoperatorio.

La extracción de restos radiculares incluidos antiguos se realiza a menudo porque existe un quiste, una infección local activa o porque constituye una zona de infección focal.

En esta técnica quirúrgica puede producirse daño en estructuras anatómicas diversas como por ejemplo en los nervios mentoniano o dentario inferior, y la provocación o agravamiento de problemas protésicos por pérdida de profundidad vestibular, de altura del proceso o cresta alveolar, o de ambos. Por ello se recomienda preparar campos operatorios amplios para así controlar mejor las relaciones anatómicas importantes de la raíz y efectuar la ostectomía del hueso vestibular de tal manera que se conserve la forma del proceso alveolar, es decir, sin tocar el hueso crestal.

Copyright 2007, Autores y Colaboradores. Cite/attribute Resource. Pérez, J. L. G., Perez, J. L. G., Lagares, D. T., Calderón, M. G., Romero, D. G., Fernández, L. C., González, E. A. (2008, March 11). page_16. Retrieved December 11, 2019, from ocwus Web site: http://ocwus.us.es/estomatologia/cirugia-bucal/cirugia_bucal/tema-21/page_16.htm. Esta obra se publica bajo una licencia Creative Commons License. Creative Commons License