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Período Preoperatorio. Volver al contenido principal

Tabla de contenidos

  1. Introduccion
  2. Período Preoperatorio.

Período Preoperatorio.

Abarca desde la realización de la anamnesis, exploración clínica, estudios radiológicos y complementarios que sean imprescindibles para efectuar un correcto diagnóstico, hasta la preparación del paciente para la ejecución del acto quirúrgico.

Al realizar la historia clínica, y antes de empezar una intervención quirúrgica, debemos de controlar signos vitales básicos como son: frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y temperatura corporal.

Entre los estudios complementarios destacamos lo siguientes:

  • Estudio Radiográfico de calidad.
  • Examen psicológico

Determinaciones de laboratorio:

Biometría Hemática: Recuento de glóbulos rojos, leucocitos, plaquetas...

Pruebas de Hemostasia.

Examen de Orina.

Bioquímica Sanguínea: Enzimas, proteínas, lípidos...

Estudios Electrolitos: sodio, potasio, cloro...

El odontólogo y el médico deberán valorar conjuntamente los resultados de los exámenes realizados, y decidirán, de acuerdo con el riesgo operatorio detectado, la conveniencia o no de efectuar la intervención.

Habitualmente el odontólogo ha tratado al individuo sano y por tanto con un estado general normal. Sin embargo actualmente las circunstancias socioculturales y sanitarias han cambiado y todo hace suponer que cada vez con mayor frecuencia los pacientes que requieren cuidados bucodentales serán de más edad y con mayor probabilidad de tener alguna patología sistémica. Si debemos actuar sobre un paciente con su estado general comprometido, éste será ya previamente conocido por lo tanto estará bajo control y tratamiento médico.

El preoperatorio es importante evaluar el riesgo que en cada paciente puede representar el

traumatismo propio que constituye una intervención quirúrgica, para así valorar la conveniencia de su realización. Todos lo órganos y sistemas deben funcionar adecuadamente o de acuerdo con el riesgo quirúrgico. Recomendamos para ello que el profesional estudie los siguientes apartados:

  • Enfermedades cardíacas
  • Hipertensión arterial
  • Enfermedades renales
  • Enfermedades pulmonares
  • Enfermedades hepáticas
  • Patología psiquiátrica
  • Patología neurológicas
  • Enfermedades endocrinas
  • Pacientes inmunodeprimidos
  • Pacientes con alteraciones de hemostasia

Se ha generalizado la costumbre de calificar al paciente según su estado físico con las categorías propuestas por la American Society of Anestesiologists (ASA:

CATEGORÍA ESTADO FISICO

GRADO

ENFEMEDAD

RIESGO

MORTALIDD

INTRAOPERATORIA

ASA I PACIENTE SANO 1
ASA II

ENF. SISTEMICA

LEVE

NINGUN LIMITE

FUNCIONAL

6,5
ASA III

ENF. SISTEMICA

GRAVE

LIMITACIÓN

FUNCIONAL

70
ASA IV

ENF. SISTEMICA

GRAVE

AMENAZA VITAL 420
ASA V

PACIENTE

MORIBUNDO

900


Enfermedades Cardíacas:

  • Coronariopatías (¡¡ cuidado si toma antiagregantes/anticoagulantes !!)
  • Angina de pecho (ASA III)
  • I.A.M. (ASA IV) (esperar 6 meses para tto odontológico)
  • By-pass coronario (esperar 6 meses para tto odontológico)
  • Trastornos del ritmo
  • Arritmias y disrritmias (las graves e inestables se consideran ASA IV)
  • Pac. con marcapasos (Ningún problema con anestesia. No usar electrobisturí)
  • Insuficiencia cardiaca congestiva
  • Si es marcada: ASA III (Tienen perfusión hepática disminuida: peligro intoxicaciones)
  • Si tto con Digoxina: Reflejo nauseoso aumentado
  • Valvulopatías (Analizar grado de insuficiencia cardiaca)
  • Comprobar si tienen tratamiento anticoagulante
  • Pac. con Estenosis aórtica: Si antecedentes de síncope o angor las maniobras RCP poco eficaces.
  • Valvulopatía mitral: Profilaxis endocarditis bacteriana

Hipertensión Arterial:

  • En general se considera que un individuo es hipertenso si la TAS < 140 y/o la TAD < 90 mm Hg
  • El 20% de la población es hipertensa.
  • Pacientes > 45 años: 33% hipertensos.
  • La Hipertensión leve y moderada no contraindica la CB ambulatoriA.
  • Si tto con ß-bloqueantes: hay riesgo de crisis hipertensivas si el anestésico contiene vasoconstrictor tipo catecolaminas.
  • La mayoría de los hipotensores inhiben sistema simpático: Riesgo de hipotensiones ortostáticas.
  • La Hipertensión grave (Estadio III).
  • Sistólica >180 y diastólica > 120: Se considera ASA IV.

Enfermedades Renales:

  • Un enfermo renal compensado puede someterse a cualquier tto de CB
  • Tener en cuenta que los fármacos tardan más en eliminarse
  • En muchas nefropatías es frecuente la H.A
  • En pacientes dializados:
  • Considerar las alteraciones hemostasia por la heparinización
  • Valorar necesidad de profilaxis antibiótica
  • Frecuente hepatitis sérica: Aumento riesgo de transmisión enf
  • En pacientes trasplantados:
  • Tienen tto. Inmunosupresor y corticoesteroides
  • Por ello prescribir profilaxis antibiótica

Enfermedades Pulmonares:

  • Sólo los casos graves pueden contraindicar alguna técnica de CB, por lo que se realizará en régimen hospitalario.
  • Los factores emocionales pueden desencadenar crisis de broncoespasmos en pacientes asmáticos.

Enfermedades Hepáticas:

  • Muchos fámacos son hepatotóxicos
  • Reducir dosis de Opiáceos, AINEs, Corticoides, Benzodiacepinas
  • En pacientes con Hepatitis activa sólo tratar urgencias
  • Extremar medidas preventivas para evitar contagios.

Diabetes Mellitus:

No recomendamos tratamientos de CB con cifras superiores a 1,8-2 mgr

A veces las cifras de glucemia alta se controlan al eliminar el proceso infeccioso

Problemas:

Retraso en la cicatrización

Mayor susceptibilidad a las infecciones

Atención a alteraciones provocada por la diabetes en otros órganos: corazón, rinón, hígado y cerebro.

En diábéticos en ayunas cuidado con el coma hipoglucémico:

Respiración profunda, piel seca, pulso débil y rápido,

Si olor del aliento a acetona pensar en precoma diabético

Una vez hecho el diagnóstico, el profesional debe preguntarse: ¿ es necesaria la intervención quirúrgica? Si es así, se planteará se debe realizarse de forma urgente o podrá diferirse hasta una fecha que convenga al cirujano bucal y al paciente.

La preparación del paciente para efectuar una intervención quirúrgica exigirá una preparación física, psíquica y posiblemente también farmacológica mediante distintos tipos de premedicación.

  1. Preparación Física:

Recomendar la ingestión de alimentos de forma moderada 2 ó 3 horas antes de la intervención quirúrgica a menos que se piense aplicar algún tipo de sedación (el paciente deberá estar en ayuna).

Tampoco se recomienda tomar comidas copiosas y alimentos de digestión difícil antes de cualquier intervención.

Adecuar la ropa o vestimenta del paciente, debiendo ser holgada y no calurosa, con los brazos descubiertos, aflojar el cinturón y el cuello de la camisa...

Colocación adecuada del paciente en el sillón dental. Aunque esta puede variar según la topografía del campo quirúrgico, la postura idónea sería la equilibrada entre el decúbito supino puro y la semirreclinada en la que la talla torácica del sillón forma un ángulo de 30º respecto al plano del suelo. Esta posición debe modificarse en paciente con reflejos nauseosos, pacientes cardiópatas o mujeres embarazadas de más de tres meses ( en decúbito lateral izquierdo para evitar la compresión de la arteria aorta y la vena cava inferior).

Procuraremos que la habitación donde se realiza la intervención no existan ruidos innecesarios, y que no se perciban olores desagradables.

Recomendaremos que el paciente antes de entrar en el quirófano vaya al lavabo ( evacuación vesical,etc)

  1. Preparación Psíquica.

Informar al paciente previamente a fin de que conozca los detalles más importantes o los que le puedan ocasionarle ansiedad o temor y la terapéutica que se va a realizar.

Nuestra conducta debe inspirar confianza. Es importante explicar y contestar convenientemente todas las preguntas que se nos formules y sobre todo debemos escuchar al paciente con atención. Con la terapia verbal es fácil alcanzar una preparación psicológica adecuada y eliminar los temores que normalmente despiertan los tratramientos quirúrgicos.

El ambiente de la clínica no tiene que ser traumático. Deben evitarse ruidos, colores chillones, reflectores luminosos potentes...

Con todas estas acciones conseguiremos una correcta preparación psíquica disminuyendo el temor y la angustia; en caso de no ser así, será muy conveniente recurrir a una medicación preanestésica.

  1. Preparación Medicamentosa.

La preparación medicamentosa se entiende por la administración de cualquier tipo de fármacos en las horas precedentes a otro tratamiento. Los objetivos principales de esta premedicación en Cirugía Bucal son:

La reducción los aspectos psicológicos negativos, generalmente referidos a la ansiedad, la aprensión, el miedo, la hiperexitabilidad o la hipersensibilidad para el dolor.

La minimización de los fenómenos inflamatorios propios de todo postoperatorio.

La amortiguación de algunas funciones vegetativas que pueden suponer un riesgo vital (bradicardia, hipotensión).

Si ha habido patología infecciosa local reciente, normalmente deberá hacerse una profilaxis antibiótica para evitar un rebrote de ésta.

  1. Premedicación Ansiolítica.

El hecho de reducir el estado de ansiedad no sólo tiene importancia desde el punta de vista de la relación psicológica que se establece entre odontólogo y paciente, y que sin duda facilita el tratamiento: no es lo mismo trabajar sobre un paciente tenso y que se nos queja " a la mínima" que sobre un paciente relajado y colaborador. Este interés se extiende también al ámbito físico ya que previene la posibilidad de que se generen reflejos vegetativos que comporten una serie de complicaciones sistémicas como son los síncopes vasovagales.

La estrategia del tratamiento ansiolítico en Odontología se base en tres pilares:

Haber dormido bien la noche anterior.

Administrar dosis fraccionadas y obtener niveles estables, más que dar una sola dosis: una toma la noche anterior, otra por la mañana y otra tercera justo antes de la intervención.

Se procurará que los niveles hemáticos del fármaco sean "máximos" no solamente en el momento de comenzar el tratamiento odontológico, sino ya 1 hora antes.

En nuestro ámbito, la vía de administración más aceptada tanto por el facultativo como por el paciente, es la oral.

Actualmente las benzodiacepinas han desplazado casi totalmente a los barbitúricos, ya que tiene una baja toxicidad y pocos efectos secundarios cuando son utilizadas debidamente. Entre los principales benzodiacepinas encontramos: Diacepam (Valium(r)) Clorazepato(Tranxilium(r)), Tienen un fármaco antagonista llamado flumacenil ( Anexate(r)) cuya utilización puede resolver las reacciones paradójicas.

  1. Premedicación Analgésica y Antiinflamatoria.

Nadie ha dudado de la eficacia de los tratamientos farmacológicos y físicos efectuados en el postoperatorios, pero hoy en día al conocerse mejor las bases fisiológicas de la inflamación y del dolor, resulta lógico intentar actuar justo cuando se inician los mecanismos desencadenantes sin esperar a que se instauren.

Cuando se quiera efectuar esta premediación analgésica, lo único que hemos de conocer del analgésico antiinflamatorio no esteroideo ( AINE), es el tiempo que tarda en alcanzar su pico plasmático de acción, ya que nos indicará la hora de administración.

  1. Premedicación Antibiótica.

Esta deberá hacerse bien antes de una manipulación odontológica sobre un terreno infectado, o cuando el paciente tiene una patología cardíaca de base que comporte un elevado riesgo de producción de una endocarditis bactriana (EB), cuya causa más frecuente son los estreptococos del grupo viridans. La incidencia de EB en países desarrollados es de 15-30 casos por millón de habitantes y año, luego el teórico número anual de episodios de EB en España oscilaría entre 600 y 1200.

Entre las cardiopatías en las que SI está recomendada la PB:

  • Cardiopatías de riesgo elevado:
  • Prótesis valvulares mecánicas, bioprótesis y homoinjertos
  • Endocarditis previa
  • Cardiopatías congénitas cianóticas (transposición de grandes vasos, Tetralogía de Fallot)
  • Cardiopatías de riesgo moderado:
  • La mayoría de las cardiopatías congénitas (Ductus arteriosus, CIV, CIA por defecto asilado del septum primum auricular, Coartación aórtica, válvula aórtica bicúspide)
  • Valvulopatías adquiridas (reumática o conectivopatías)
  • Cardiopatía hipertrófica
  • Prolapso mitral con insuficiencia mitral.

Entre las cardiopatías en las que NO está recomendada la PB

  • Cardiopatías de riesgo bajo o nulo:
  • CIA (defectos aislados del septum secundum auricular)
  • Cirugía reparadora de la CIA, de la CIV o del Ductus arteriosus
  • Pontajes aórto-coronarios
  • Prolapso mitral sin insuficiencia mitral
  • Soplos cardiacos funcionales, fisiológicos o inocentes
  • Enfermedad de Kawasaki previa sin afectación valvular
  • Fiebre reumática previa sin afectación valvular
  • Marcapasos (intravasculares o epicárdicos) y desfibriladores.

Los procedimiento en los que la PB Si está recomendada son:

  • Extracciones dentales e inyecciones intraligamentosas.
  • Higiene y tartrectomía de encías con sangrado
  • Procedimientos periodontales que incluyan cirugía, raspado y alisado radicular, sondaje y visitas de mantenimiento periodontal
  • Colocación subgingival de fibras o tiras de antibióticos
  • Inserción de implantes dentales
  • Reimplantes de dientes avulsionados
  • Instrumentación endodóntica
  • Cirugía endodóntica
  • Colocación de bandas ortodóncica (no de bracket).

Entre los procedimientos en los que No está recomendada la PB:

  • Odontología restauradora (conservadora y prótesis)
  • El criterio médico puede indicar profilaxis antibiótica en circunstancias especiales que puedan ocasionar sangrado como la colocación de hilo retractor)
  • Inyección de anestésico local no intraligamentosa
  • Tratamientos intraconductos (impresiones, inserción de postes, cementado de pernos)
  • Colocación de dique de goma
  • Eliminación de suturas
  • Toma de impresiones
  • Inserción de prótesis fija o removibles
  • Fluorizaciones
  • Realización de radiografías intraorales

La Profilaxis Antibiótica en procesos dentales y orales se resume:

 

  1. Premedicación Hemostática.

La acción del odontólogo queda reducida al intra y postoperatorio en forma de una serie de maniobras que favorecerán la hemostasia: técnica atraumática, compresión, sutura adecuada, aplicación de frío, dormir con la cabeza alta ,etc., y del uso correcto de los materiales hemostáticos a fin de evitar situaciones de gravedad variable durante estos períodos.

Copyright 2007, Autores y Colaboradores. Cite/attribute Resource. Pérez, J. L. G., Perez, J. L. G., Lagares, D. T., Calderón, M. G., Romero, D. G., Fernández, L. C., González, E. A. (2008, March 11). page_02. Retrieved December 09, 2019, from ocwus Web site: http://ocwus.us.es/estomatologia/cirugia-bucal/cirugia_bucal/tema-10/page_02.htm. Esta obra se publica bajo una licencia Creative Commons License. Creative Commons License